Encías que sangran al cepillarte: cuándo es normal y cuándo no

Casi todo el mundo ha visto algo de rosa en el lavabo y ha decidido que no era nada. A veces no
lo es. Más a menudo es lo primero que hace tu boca para avisarte de que algo ha cambiado, y vale
la pena saber cuál de los dos casos tienes delante.

La respuesta corta

Unas encías sanas no sangran al cepillarlas. Esa es la regla útil. La piel no sangra cuando te
lavas, y las encías se comportan igual — que sangren significa inflamación, y la inflamación tiene
una causa.

Cuándo no es preocupante

Hay algunas situaciones en las que un poco de sangrado es esperable y se resuelve solo:

  • Acabas de retomar el hilo dental tras mucho tiempo. Dale entre una semana y
    diez días de uso diario
  • Te has cepillado más fuerte de lo normal, o has cambiado a un cepillo más
    duro
  • Acabas de hacerte una limpieza y las encías todavía se están asentando

El hilo conductor es que mejora. Un sangrado que va a menos día a día son tus encías
recuperándose. Un sangrado igual dos semanas después, no.

Cuándo hay que mirarlo

Pide cita si te pasa alguna de estas cosas:

  • Llevas más de dos semanas así y no mejora
  • Tienes las encías hinchadas, moradas o sensibles, en vez de firmes y rosadas
  • Hay un mal sabor o mal aliento persistente que el cepillado no quita
  • Notas un diente algo suelto, o sientes distinta la mordida
  • Las encías se están retirando visiblemente de los dientes

Los dos últimos son los que más importan. La enfermedad periodontal no duele en sus fases
iniciales, que es justo por lo que se pasa por alto — cuando algo empieza a doler, normalmente
lleva ya un tiempo avanzando en silencio.

Lo que casi todo el mundo hace al revés

El instinto cuando sangran las encías es ser más suave con ellas, o evitar la zona. Es
exactamente al revés. En la mayoría de los casos iniciales el sangrado lo causa la placa acumulada
en la línea de la encía, y cepillar bien esa zona — a fondo, que no es lo mismo que agresivamente,
y con un cepillo suave — es lo que lo resuelve. Evitarla deja que se acumule.

La versión honesta

El sangrado de encías es común y casi siempre muy tratable, sobre todo pronto. La mayoría de
los casos que vemos se resuelven con una limpieza en condiciones y una pequeña corrección de la
técnica, y ese es todo el tratamiento. Merece la pena revisarlo precisamente porque la respuesta
temprana suele ser así de sencilla.