Un diente roto es uno de los pocos problemas dentales en los que lo que hagas en la primera hora
cambia de verdad el resultado. Merece la pena leer esto antes de necesitarlo.
Primero, identifica cuál de los tres casos es
Tres situaciones, y se manejan de forma muy distinta:
- Un trozo roto o una fisura — se ha desprendido parte del diente, el resto
sigue en su sitio - Un diente movido o aflojado — sigue sujeto, pero se ha desplazado o baila
- Un diente que se ha salido entero — fuera del alvéolo
Si se ha salido un diente entero
Esta es la urgencia de verdad, y aquí el reloj importa más que ninguna otra cosa de este
artículo.
- Cógelo por la corona — la parte que muerde. No toques la raíz
- No lo frotes. Si está sucio, enjuágalo un momento en leche o suero
fisiológico. Nunca uses jabón, y no lo seques - Vuelve a colocarlo en el alvéolo si puedes, en la posición correcta, y muerde
suavemente una gasa limpia para sujetarlo - Si no puedes, mantenlo húmedo — en leche, a ser posible. La saliva sirve:
puede llevarse en el carrillo si la persona tiene edad suficiente para no tragárselo. El agua es
la peor de las opciones - Llámanos de inmediato. Dentro de la primera hora las probabilidades son
buenas, y bajan de forma sostenida a partir de ahí
Lo de la leche no es un remedio casero — su composición mantiene vivas las células de la
superficie de la raíz mucho mejor que el agua, y son esas células las que permiten que el diente
vuelva a integrarse.
Una excepción: no intentes reimplantar un diente de leche. Puede dañar el
diente definitivo que se está formando detrás. Guárdalo y llámanos.
Si el diente está astillado o fisurado
Menos urgente, pero conviene manejarlo bien. Enjuágate la boca con agua templada y guarda
cualquier fragmento que encuentres — en leche, como arriba, porque a veces se puede volver a
adherir. Si hay inflamación, ayuda una compresa fría por fuera de la mejilla. Un cemento dental
provisional de farmacia puede cubrir un borde afilado que te esté cortando la lengua.
Tómate el analgésico que tomes habitualmente, pero no aspirina — diluye la sangre y puede
empeorar el sangrado. Y nunca pongas un analgésico directamente sobre la encía: quema el
tejido.
Si el diente se mueve o está desplazado
Déjalo en paz todo lo que puedas, come blando y llámanos el mismo día. No intentes recolocarlo
a la fuerza por tu cuenta.
Qué necesitaremos saber cuando llames
Cómo pasó, cuándo, si es un diente definitivo o de leche, y si tienes el diente o el fragmento.
Si hubo un golpe en la cabeza, o un sangrado que no para tras diez minutos de presión firme, eso
es asunto de hospital primero — del diente nos ocupamos después.
La versión honesta
La mayoría de los dientes rotos tienen arreglo, y bastantes dientes que se han salido se pueden
salvar si llegan pronto y se han mantenido húmedos. Las dos cosas que la gente hace mal son frotar
la raíz para limpiarla y guardar el diente en agua. Si no recuerdas nada más: cógelo por la
corona, guárdalo en leche y llámanos.

